lunes, 9 de octubre de 2017

Hagan sus apuestas señores

Inagurando la semana y con ello la recta final al planteamiento separatista de Cataluña. Empieza la gran partida, esa partida que el Gobierno de España no supo o no quiso jugar en la mesa de la negociación. Esa partida en la cual los líderes de los partidos de la oposición, que hablan mucho, no han querido mojarse en sus pronunciamientos y han preferido quedarse en la comodidad de la ambigüedad. ¡Qué triste!

 Y digo qué triste porque esta crisis ha puesto de manifiesto el crecimiento sostenido de la derecha en España. Las manifestaciones que hemos visto en las noticias con los vivas al Rey,por cierto, un rey que llegó como su padre con irregularidades al trono y que por tanto Felipe VI no puede hablar de democracia, puesto que él no fue democráticamente electo; y los vivas enardecidos a España... me pregunto cuanto falta para que veamos y escuchemos cantar "El cara al Sol" el himnode la falange en todas estas manifestaciones y entonces se enterrará definitivamente el recuerdo de una España que se desangró en la batalla del Ebro y en la defensa de Madrid.

 Que no nos diga el señor Rajoy que España somos todos, porque no es así, mi España no es la suya, y como yo, existen otros muchos españolesno importa de que regiones son que no se identifican con esa España. Quizá lo dice porque necesita ese pedacito de España que es Cataluña, quizá porque ese pedacito de España es el 20% del producto interno bruto, quizá porque Barcelona brilla con luz propia fuera de España con su saber ser, su saber estar, con su cultura y categoría.

 Independientemente de lo que acontezca con Cataluña,el pueblo de España debe de salir de esa ceguera y hacer un planteamiento real con una política de estado con políticos, que el país los tiene, de primera línea y desterrar de una vez por todas la sombra del franquismo.

 Mientras eso ocurre yo seguiré afianzando en mis recuerdos la verdadera historia de España a partir de 1936 hasta la fecha, y lo haré con la obra extraordinaria que se editó después de la guerra y que se llama "España en llamas". Una obra que supo juntar a los dos bandos y con las dos voces escribir la historia.

  María José, publicando en la lengua de Cervantes.

lunes, 2 de octubre de 2017

Cuánto cuesta ser libre...

Esa palabra que la mayoría de las veces se convierte en una quimera a la que uno se agarra con fuerza cuando necesita creer con determinación en unos ideales, siempre pensando que se van a ver materializados algún día, siguiendo siempre adelante en su persecución, siempre en pos de esa libertad que al hombre históricamente le ha costado tanto conseguir y conservar.

Por la libertad el hombre se juega todo, hasta la vida, las madres mandaron a sus hijos al exilio a sabiendas que quizá jamás los volverán a ver, como fue el caso de los niños de Morelia, y aún hoy cuando se ven esos reportajes de las madres en un puerto, entregando a un pequeño que llora y que  lleva una etiqueta en el pecho con su nombre... se le ruedan a uno las lágrimas. Ellas se quedaron en España, como muchos otros persiguiendo  esa libertad que el señor Rajoy hoy nos quiere quitar.

Más allá de si el referéndum, es legal o ilegal,  el gran problema es que España tiene un Gobierno que es incapaz de gestionar una crisis  como la que se está viviendo. Este es un proceso que tardará más o menos, pero que ya nadie lo va a parar. Cataluña quiere independizarse y antes o después lo logrará

Espero que esta postura del gobierno fascista o casi fascista,  les abra los ojos a los españoles que han perdido su Memoria Histórica y que con ello han olvidado una guerra que tuvo un millón de muertos, porque hubo un señor llamado Francisco Franco, un general nacido en el Ferrol,  que no quiso que España fuese una República, a pesar de que el pueblo  la había votado democraticamente. Ese general nos robó la libertad y ahora, van los españoles y votan a Mariano Rajoy... por cierto, otro gallego y del partido más reaccionario de España.

Estoy convencida que con otro Presidente de Gobierno, sin importar su color partidista, no habríamos llegado a este punto, hubiese habido diálogo y se habrían  acercado posturas para llegar a una solución para todos; porque el arma por excelencia para manifestarse, proponer, y en su caso convencer, es la palabra.  

España no necesita fragmentarse, España necesita otro Gobierno.


María José publicando en la lengua de Cervantes.